miércoles, 25 de junio de 2008

Las travesías galácticas

Científicos del Centro para la Astrobiología de Cardiff construyeron un modelo informático del movimiento de nuestro sistema solar, y encontraron que se "balancea" hacia un lado y el otro del plano de la galaxia (o "arriba" y "abajo"). Mientras pasamos a través de la parte más densa del plano, las fuerzas gravitatorias de las gigantes nubes de gas y polvo circundantes desplazan a los cometas de sus trayectorias. Los cometas se precipitan hacia la zona interior del sistema solar, colisionando algunos de ellos con la Tierra.

El equipo de investigación ha llegado a la conclusión de que atravesamos el plano galáctico cada 35 ó 40 millones de años, aumentando en diez veces las probabilidades de colisión de un cometa cuando estamos en los tramos más peligrosos del plano. Las evidencias de cráteres en la Tierra también sugieren que sufrimos más colisiones aproximadamente cada 36 millones de años. Al respecto, el profesor William Napier, del Centro para la Astrobiología de Cardiff, señala que existe una fuerte coincidencia entre lo que vemos en el suelo y lo que se espera del registro galáctico.


Los períodos de bombardeo cometario también coinciden con extinciones masivas, tales como la que aniquiló a los dinosaurios hace 65 millones de años. Nuestra actual posición en la galaxia sugiere que ahora nos encontramos muy cerca de otro de tales períodos.

Mientras que el efecto de "balanceo" pudo haber sido malo para los dinosaurios, el mismo efecto también pudo haber ayudado a propagar la vida. Los científicos sugieren que el impacto pudo haber lanzado al espacio escombros de la Tierra conteniendo compuestos bioquímicos o incluso microorganismos, en una travesía cósmica eventualmente culminada con la caída a un mundo apto para la vida y la contribución al desarrollo de ésta.
FUENTE: LA FLECHA, AGENCIAS

jueves, 19 de junio de 2008

Los científicos creen poder provocar relámpagos en las nubes utilizando láser

El Teramobile reúne mayormente a investigadores del Laboratorio de Óptica Aplicada (del CNRS, la Escuela Nacional Superior de Técnicas Avanzadas, la Escuela Politécnica y la Universidad de París 11) y del Laboratorio para la Espectrometría Molecular e Iónica (del CNRS y la Universidad de Lyon 1)

Los experimentos de campo se llevaron a cabo en el Laboratorio Langmuir del Instituto Tecnológico de Nuevo México (EE.UU.), una estación permanente para el estudio de los relámpagos, cuyo emplazamiento fue escogido por la frecuencia de las tormentas que se desatan allí. La ubicación está en las Montañas Rocosas, a una altitud de 3.200 metros, y está provista con una red de antenas que detectan y localizan la actividad eléctrica de las nubes en tres dimensiones.

Para llevar a cabo los experimentos, los investigadores se valieron de la eficacia excepcional del láser del Teramobile, el láser móvil más potente del mundo, que fue llevado a EE.UU. por primera vez en esta ocasión. El láser produce destellos sumamente poderosos (4 teravatios, igual a la energía generada por mil centrales eléctricas) que duran un tiempo extraordinariamente corto (100 femtosegundos).

Al tener una potencia tan grande, el láser ioniza el aire, que se vuelve conductor eléctrico en una distancia de más de 100 metros, mucho más allá que un pararrayos tradicional. El filamento conductor generado por el láser provoca las "descargas en corona", las pequeñas y difusas descargas, de un color azulado, que a menudo se observan en los mástiles de los buques cuando el tiempo meteorológico es tormentoso.

Para ir más allá de la fase de la descarga en corona y activar el relámpago, es necesario alargar la duración de la ionización generada por el láser, la cual se limita actualmente a un microsegundo. Los investigadores están trabajando para conseguir desarrollar un láser diez veces más potente que podría ser operativo dentro de dos años y se utilizaría para activar el relámpago.

Al poder activar relámpagos a voluntad, será posible estudiar o probar técnicas de protección. Además, controlando la actividad de los relámpagos por medio del láser, se podrá ayudar, en el futuro, a proteger edificaciones vulnerables desviando el relámpago hacia un punto de impacto en el que no cause daños.

jueves, 5 de junio de 2008

Un método para mitigar el calentamiento global dañaría la capa de ozono


Ellos advierten que este sistema artificial para enfriar el planeta podría destruir entre un cuarto y tres cuartos de la capa de ozono sobre el Ártico, retardar la recuperación del agujero en el ozono antártico hasta en 70 años, y causar el adelgazamiento de la capa de ozono en las latitudes medias.
FUENTE: LA FLECHA, AGENCIAS



El estudio ha sido realizado por Simone Tilmes del Centro Nacional para la Investigación Atmosférica (NCAR), Ross Salawitch de la Universidad de Maryland, y Rolf Müller del Centro de Investigación de Jülich en Alemania.


Algunos científicos climáticos han propuesto un plan para inyectar sistemáticamente partículas de sulfato en la estratosfera con el fin de contrarrestar el calentamiento global, alegando que los aerosoles de sulfato reflejarían la luz solar y refrescarían el planeta.


La presencia natural de partículas de azufre introducidas en la estratosfera por las grandes erupciones volcánicas, como la del Monte Pinatubo en Filipinas en 1991, han reducido las temperaturas de superficie en la Tierra durante el período de varios años en que se mantuvo la elevada carga extra de aerosol. Sin embargo, el efecto refrigerante del Pinatubo causó una reducción de un dos a un tres por ciento en el espesor de la capa de ozono en las latitudes medias, y pérdidas más grandes en el Ártico.


Tilmes, Salawitch y Müller estudiaron los efectos de la erupción del Monte Pinatubo, analizando el comportamiento químico del azufre en la atmósfera y modelando el impacto potencial de la geoingeniería. Descubrieron que agregar azufre a la atmósfera provocaría reacciones químicas que llevarían a la liberación de cloro, el cual destaca por su capacidad para destruir el ozono, con los efectos más catastróficos desencadenándose durante los inviernos, cuando la estratosfera del Ártico se encuentra especialmente fría.

miércoles, 4 de junio de 2008

Descifran por primera vez el ADN femenino

Investigadores del Centro Médico de la Universidad de Leiden (LUMC, con sede en Holanda) han sido los primeros en determinar la secuencia de ADN de una mujer, que se ha convertido, además, en el primer ciudadano europeo cuya secuencia se ha determinado. Los investigadores anunciaron su descubrimiento durante una conferencia en la 'Bessensap', una reunión entre científicos y la prensa que se celebra anualmente en Holanda.

Después de seis meses, los investigadores consiguieron secuenciar el genoma de una de sus colegas, Marjolein Kriek. "Al ser genetista, es la persona adecuada para ser consciente de las implicaciones que tiene dar a conocer su secuencia", señala Gert-Jan B. van Ommen, director del equipo del LUMC y del 'Center for Medical Systems Biology' (CMSB).

"Las mujeres no tienen un cromosoma Y, pero tienen dos cromosomas X. Puesto que el cromosoma X está presente en forma de una sola copia en la mitad de la población, en los varones, este cromosoma ha sufrido una selección más fuerte en la evolución humana, lo que le ha hecho menos variable", prosigue Van Ommen.

"La secuenciación de los varones reduce los conocimientos que se pueden adquirir sobre la variabilidad del cromosoma X. Por lo tanto, ya era hora de que después de secuenciar a cuatro varones se equilibrase la proporción entre los sexos".

Ocho veces el tamaño del genoma humano

La secuenciación del ADN se realizó con el equipo Illumina 1G. En total, se leyeron aproximadamente 22 miles de millones de pares de bases (las 'letras' del lenguaje del ADN). Esto equivale a casi ocho veces el tamaño del genoma humano.

Johan den Dunnen, director del proyecto en el Centro de Tecnología del Genoma de Leiden, señala que "esta elevada cobertura es necesaria para evitar errores, relacionar las lecturas individuales y reducir la posibilidad de huecos ocasionales no cubiertos".

"La secuenciación en sí dura aproximadamente seis meses. Este proyecto se llevó a cabo parcialmente como una 'operación secundaria' llenando los huecos de trabajo de la máquina mientras se estaban llevando a cabo otros proyectos. Si un trabajo de esta envergadura se hiciera de una sola vez, se tardarían sólo diez semanas", subrayó.

Los investigadores anunciaron esta noticia en la reunión anual 'Bessensap' que reúne a científicos holandeses y a la prensa. La Organización Holandesa para la Investigación Científica (NWO) organiza este evento conjuntamente con la Asociación de Escritores Científicos VWN y el Centro para la Ciencia NEMO.

Historia de la secuenciación

En 2001, se publicó la secuencia de ADN de un grupo de personas, seguida en 2007 de la secuencia de ADN de Jim Watson, descubridor oficial de la estructura de doble hélice del ADN, y posteriormente la del cazador de genes Craig Venter. Recientemente, se anunció la secuenciación completa de dos africanos Yoruba.

lunes, 26 de mayo de 2008

El cerebro se apaga y enciende sin parar cuando falta el sueño

Haber pasado una noche sin dormir es suficiente para que el cerebro se haga inestable y comience a ser propenso a sufrir 'apagones' similares a los de la red eléctrica: breves episodios que hacen que la cabeza oscile entre la plena conciencia y el sueño.

Es la conclusión -poco sorprendente para cualquiera que haya haya trasnochado alguna vez a la que han llegado investigadores estadounidenses.
El trabajo de los científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania, en EEUU, ha consistido en utilizar la resonancia magnética funcional para observar cómo se comportaba el cerebro de los participantes en el estudio cuando habían descansado bien, y qué diferencias de funcionamiento había respecto a aquellos días en los que no habían podido dormir ni un solo minuto.

Como un árbol de navidad:

Y comprobaron que en el segundo caso, los estados son alternativos y cambian entre sí continuamente. "Imagínate que estás sentado en una habitación viendo una película, con las luces encendidas. En un cerebro estable, esas luces están conectadas durante todo el tiempo. En un cerebro con sueño las luces, de repente, se apagan", afirma David Dinges, que encabeza el estudio publicado en Journal of Neuroscience.

Los resultados del estudio muestran que cuando los 24 voluntarios eran sometidos a privación total de sueño durante un día, algunas regiones del mapa de su cerebro dejaban de 'iluminarse' de pronto, para volver a funcionar un poco más tarde. O en otras palabras: un cerebro somnoliento alterna periodos en los que funciona a pleno rendimiento con otros en los que la atención y el procesamiento de las imágenes que recibe cae súbitamente.

lunes, 19 de mayo de 2008

El Sahara se secó de forma gradual, no abruptamente

Según una nueva investigación, la transformación del Sahara de ser una pradera tropical al desierto que es hoy fue un proceso lento que duró miles de años. Las conclusiones contradicen trabajos anteriores que indicaban que el cambio de un Sahara «verde» a un Sahara «árido» fue un proceso rápido de apenas unos siglos.

Hace aproximadamente 14.800 años, el Sahara se convirtió en una gran pradera tropical llena de lagos gracias a una intensificación del monzón. Los análisis de sedimentos marinos hallados en la costa occidental del Sahara parecían indicar que éste se había secado de forma bastante repentina hace unos 5.500 años. Este cambio abrupto en el medio ambiente se atribuyó a la conjunción de los patrones de precipitación y cambios en la vegetación.

En este estudio reciente, un equipo internacional de científicos dirigido por el Dr. Stefan Kröpelin, de la Universidad de Colonia (Alemania), estudió sedimentos del Lago Yoa, situado en el norte del Chad. A diferencia de muchos otros lagos de la región, el Lago Yoa nunca ha llegado a secarse, ya que se alimenta de un acuífero subterráneo. Durante los últimos 6.000 años, todos los veranos e inviernos se deposita una capa de sedimentos en el fondo del lago.

Estudiando la composición geoquímica de dichos sedimentos, así como los restos de plantas y animales encontrados en éstos, los científicos pudieron reconstruir con gran detalle la evolución del Sahara durante los últimos 6.000 años. Las conclusiones de este estudio se han publicado en la última edición de la revista Science.

Los resultados muestran que el Sahara se secó gradualmente durante un período comprendido entre hace 5.600 y 2.700 años, lo cual se debió a la pérdida paulatina de fuerza del monzón. Al disminuir la cantidad de precipitaciones, los árboles y plantas de la pradera tropical desaparecieron y fueron sustituidos por la vegetación típica del Sahel. Al final desapareció también la cubierta herbosa y empezaron a surgir plantas capaces de sobrevivir al clima desértico.

Los hallazgos de este estudio son importantes, ya que hasta ahora el caso del Sahara se había presentado como un ejemplo de la rapidez con la que pueden cambiar los entornos naturales si se alcanzan ciertos puntos de inflexión. Además, los científicos hacen hincapié en que disponer de datos sobre la velocidad de dichos cambios es crucial para comprender la interacción entre los climas tropicales y de latitud media.

viernes, 16 de mayo de 2008

de 140 años

Los astrónomos descubren la supernova más joven de la Vía Láctea

Un grupo de astrónomos ha descubierto la supernova más joven de la Vía Láctea, de solo 140 años y a la que se estaba siguiendo la pista desde hacía más de dos décadas, según dieron a conocer en conferencia de prensa.
FUENTE: LA FLECHA, AGENCIAS
Hasta ahora, la supernova más reciente que tenían identificada databa de 1680, según los estudios sobre la expansión de los restos de Casiopea A.
El descubrimiento, que se ha estado investigando desde 1985, ayudará a determinar con mayor exactitud la frecuencia con la que las supernovas explotan en la Galaxia.

La supernova descubierta, indicaron los científicos, no había sido vista en estos 140 años porque explotó cerca del centro de la Galaxia y quedó incrustada en un denso campo de gas y polvo.
Esto la hacía tres millones de veces más imperceptible que si hubiera estado en la oscuridad, pero gracias a los nuevos sistemas de rayos X y a las ondas de radio que se utilizan consiguieron penetrar en ella fácilmente.

Este descubrimiento ha sido posible gracias al Telescopio Chandra de la NASA y el Observatorio Nacional de Radio Astronomía (NRAO, por sus siglas en inglés). Los astrónomos calculan que cada siglo unas tres supernovas pueden explotar en la Vía Láctea, aunque esas previsiones tienen un amplio margen de error.

La supernova es una explosión estelar que produce objetos muy brillantes en la esfera celeste y suelen aparecen donde antes no se observaba nada. Este descubrimiento es fundamental para calcular con mayor precisión la edad de las supernovas de nuestra galaxia.